mar
03 oct
2017

Llegar a la Universidad y a la gran ciudad ‘en femenino’. Las estudiantes andaluzas en la Residencia de Señoritas

Encarnación Lemus López

A partir del estudio de su correspondencia, la profesora Encarna Lemus indaga en la experiencia vivida por las jóvenes andaluzas que habitaron en la Residencia, un total de 114 según su investigación, “mujeres dispuestas a dar la vuelta a los prejuicios sociales”

Llegar a la Universidad y a la gran ciudad ‘en femenino’. Las estudiantes andaluzas en la Residencia de Señoritas

Hacia 1910, en torno al 40% del alumnado de Educación Superior en Estados Unidos eran mujeres, alrededor de 140.000. En España entonces se levantaba oficialmente la restricción para que las españolas pudieran ingresar oficialmente en todos los niveles de educación. Cinco años más tarde, en el curso 1915-1916, abría sus puertas la Residencia de Señoritas, el trasunto femenino de la Residencia de Estudiantes que durante la década de los veinte conseguiría implantar un nuevo modelo de mujer. "Suponía una apuesta para formar a jóvenes cultas, independientes, con un proyecto de vida profesional capaces de pensar y decidir por sí mismas".

La catedrática de Historia Contemporánea de la Universidad de Huelva, Encarnación Lemus, publica una nueva investigación en la que localiza y rescata a las andaluzas que vivieron en la Residencia de Señoritas, un total de 114 según consta en los registros consultados en el Archivo de la Secretaría de la Residencia que custodia la Fundación José Ortega y Gasset-Gregorio Marañón. Ello supone que un 10% de las estudiantes que pasaron por la Residencia de Señoritas provenían de Andalucía, lo cual significa que tuvieron una presencia intermedia, superior al ranking que por niveles de alfabetización femenino le hubiera correspondido a esta región, pero inferior a la presencia de las jóvenes procedentes del País Vasco, Asturias y la actual Castilla-León, desde donde llegaron más residentes.

No todas eran naturales de Andalucía, pero muchas de ellas terminaron ejerciendo su profesión aquí. Entre las pioneras, encontramos a la residente malagueña Cándida Cadena Campos -nacida en León-, y a dos cordobesas de Bujalance, Silveria Zurita y Mariana Castro. Otras dos jóvenes, Concepción Barrero y Aurelia Mercedes García-Andoin, sin ser oriundas de Andalucía, desempeñarían sus profesiones en Andalucía: la primera, natural de Almendralejo, fue maestra en Sevilla; mientras que la segunda, oriunda de Bilbao, acabó dando clases en la Normal de Jaén.

Málaga es la capital de provincias andaluza con mayor número de estudiantes, 27, entre ellas, Victoria Kent, quien pasará a la historia como una de las mujeres más destacadas del siglo XX. Sevilla destaca con el segundo grupo más numeroso, 25 estudiantes, seguida de Córdoba con 16, Huelva con 15, Almería y Jaén con 9, Granada con 7 y Cádiz con 6.

Pero no solo se trata de cuantificar, sino de indagar en la experiencia vivida a través de la lectura de su correspondencia. Gracias a más de un millar de cartas escritas por sus padres y por las propias estudiantes, podemos conocer también de dónde venían, qué estudiaron y si llegaron a desarrollar una carrera profesional.

  • FI 03/17
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