La exposición permanente del Museo de la Autonomía de Andalucía se exhibe en la Sala 28F, un espacio que permite realizar un viaje por el recorrido del pueblo andaluz hacia la consecución de la Autonomía. Comienza con la redacción de la Constitución de Antequera de 1883, un texto que incorpora adelantos democráticos y logros sociales verdaderamente avanzados para la época, y finaliza con la ratificación en referéndum del nuevo Estatuto de Autonomía para Andalucía en 2007.
Es la historia de sus protagonistas, encabezados por Blas Infante, y la contribución de todos ellos al desarrollo autonómico en las diferentes épocas históricas. Pero, por encima de nombres propios, en la Sala 28F reconoce el papel de la ciudadanía, cuya participación fue decisiva para la consecución de la autonomía como anhelo de un futuro en libertad, democracia e igualdad. Gracias a este apoyo mayoritario, Andalucía vuelve a recuperar protagonismo político en el proceso de construcción democrática en la España en transición.
Confeccionada por la mujer de Blas Infante, Angustias García Parias, usando la tela que el Padre de la Patria Andaluza adquirió en su viaje a Marruecos. Décadas más tarde esta bandera, conservada por su familia, encabezó la manifestación de 4 de diciembre de 1977 en Sevilla. Esta bandera fue custodiada por la familia de Blas Infante hasta la adquisición de la Casa de la Alegría por la Junta de Andalucía en 2001.
Confeccionada, según la Declaración de la Comisión Promotora del Ente Regional de febrero de 1977, para presidir la que fuera a partir del 4 de noviembre de 1978 la primera sede del Ente Preautonómico, el Pabellón Real de la Exposición Iberoamericana de 1929 en Sevilla, y donde se izó por primera vez. Anteriormente custodiada en el Archivo General de Andalucía, esta bandera se conserva en el Museo de la Autonomía en calidad de depósito, para su puesta en valor, conocimiento y difusión social.
Adaptado por el maestro Castillo sobre una idea de Blas Infante, el himno se documenta en un folleto editado por la Junta Liberalista de Andalucía en 1933, en el que por primera vez se registra la partitura para piano del Himno de Andalucía y su letra.
Bajo la partitura se añade el siguiente texto: “Es obra la música de los campesinos andaluces quienes desde tiempo inmemorial la cantan durante la siega, a la salida y puesta del Sol, en parte de la cuenca del Guadalquivir; con letra que recuerda un himno primitivo al Sol. (Registrada la música y la nueva letra, 1933)”
Este folleto formaba parte de la documentación de la Comisión Gestora de la Asamblea Regional Andaluza de 1933, que se entregó a los asistentes a la Asamblea de Córdoba en enero de 1933.
Esta pizarra recogió en su día los resultados de la consulta del 28 de febrero de 1980. Los andaluces fueron preguntados por su posicionamiento, a favor o en contra, sobre el acceso de Andalucía a la autonomía por la vía del artículo 151 de la Constitución Española, al mismo nivel que las denominadas Comunidades Históricas.
Tras la consulta sobre la iniciativa autonómica, la pizarra fue reutilizada recogiendo los datos del referéndum para la aprobación del Estatuto de la Autonomía de 20 de octubre de 1981. Por este motivo, los datos anotados en ella en la actualidad no se corresponden con los de aquel 28 de febrero de 1980, sino con los recogidos en el referéndum del estatuto de un año después.
Sencilla, realizada con materiales de baja calidad -aglomerado de madera con una capa de pintura verde y casillas trazadas con tiras de esparadrapo- esta pizarra tiene un enorme valor simbólico y emotivo.
En octubre de 1980, se desbloquea el acceso de Andalucía a la autonomía por la vía del artículo 151 mediante una modificación de la Ley Orgánica de Modalidades de Referéndum, de tal forma que la no ratificación de Almería pueda ser sustituida por las Cortes Generales previa solicitud de la mayoría de los diputados y senadores de esta provincia.
Esta pizarra expuesta para los medios de comunicación en el Salón de los Espejos del hotel Macarena, junto a la pizarra reutilizada el 28 de febrero ubicada en la puerta del mismo hotel, recogería los datos del referéndum del proyecto de Estatuto el 20 de octubre de 1981, que sería aprobado por votación popular de acuerdo con lo establecido en el artículo 151.4 de la Constitución Española.
En esta pizarra se registraron los datos que permitirían a los andaluces y andaluzas gozar de una Autonomía de pleno derecho en el marco de la Constitución Española.
La Junta Central de las Andalucías, celebrada en Andújar los días 2 y 3 de octubre de 1835, está reconocida por las últimas investigaciones historiográficas como el primer intento de consolidación de una conciencia andaluza común y de un poder regional diferenciado dentro de un marco constitucional, en el marco de una monarquía parlamentaria.
La sala 28F exhibe el documento impreso de la proclama ‘Andaluces’, suscrita en Andújar el 3 de octubre de 1835, cedido temporalmente por el Archivo Municipal de Andújar. Se expone junto a la reproducción de la versión manuscrita, conservada en la Real Academia de la Historia.
En este manifiesto se defendía la “indisoluble unidad del pueblo andaluz” en favor de una monarquía parlamentaria, proclamando la “adhesión pura, inalterable a nuestra inocente reina Isabel II y a su augusta madre como Regenta del Reino”–; la convocatoria de unas Cortes Constituyentes que elaborasen un nuevo código constitucional “que fije los derechos y deberes del Pueblo Español”; y la erradicación del absolutismo, representado por el “príncipe rebelde”, el pretendiente carlista al trono Carlos María Isidro de Borbón.
“Andalucía tiene himno propio, aprobado por ley de su Parlamento, de acuerdo con lo publicado por la Junta Liberalista de Andalucía en 1933” (Estatuto de Autonomía de Andalucía. Artículo 3.3).
Para la composición del himno de Andalucía, Blas Infante se inspiró en un canto religioso popular llamado “El Santo Dios”, que conoció en su estancia en Archidona durante su etapa estudiantil en los Escolapios.
Años más tarde Blas Infante compone la letra del himno que junto con la melodía que adapta y armoniza José del Castillo Díaz, maestro de la banda municipal de Sevilla, darían origen al himno de Andalucía, tal y como lo conocemos hoy.
El himno fue presentado por la Banda Municipal de Sevilla en un concierto celebrado en dicha ciudad el 10 de julio de 1936, una semana antes del comienzo de la Guerra Civil. En la Casa de Blas Infante, la Sala de la Música conserva su piano en el que posiblemente sonaron las primeras notas que Infante utilizó para la melodía del himno de Andalucía.
En la Sala 28F, en el espacio reservado a los símbolos andaluces, se puede ver el díptico original con la partitura del Himno de Andalucía que fue difundido en 1933 en una publicación donde por primera vez se registra la versión instrumental a piano del Himno de Andalucía
A diferencia del escudo y la bandera de Andalucía, el himno fue aprobado por la Asamblea de Córdoba de 1933 en la que, además, se aprueba un anteproyecto de bases para la autonomía de Andalucía. El himno fue registrado y publicado por la Junta Liberalista en este mismo año.
Con la aprobación del primer Estatuto de Andalucía, el himno adquiere rango institucional por Ley del Parlamento Andaluz en 1982, teniendo en cuenta los acuerdos suscritos por la Junta Liberalista de Andalucía en 1933.
“Andalucía tiene escudo propio, aprobado por ley de su Parlamento, en el que figura la leyenda «Andalucía por sí, para España y la Humanidad», teniendo en cuenta el acuerdo adoptado por la Asamblea de Ronda de 1918” (Estatuto de Autonomía de Andalucía. Artículo 3.2).
Para acordar el escudo, dicha Asamblea aceptó el diseño presentado por Blas Infante, que se inspiraba en el escudo de Cádiz, la ciudad más antigua de Occidente.
El escudo de Andalucía que podemos apreciar en la Sala 28F del Museo de la Autonomía es el original, elaborado en 1932, dibujado por el artista Andrés Martínez de León siguiendo las indicaciones de Blas Infante. Fue realizado por el ceramista Pedro Navia en cerámica de Triana.
Por motivos de conservación, el escudo se trasladó a esta sala en el año 2006. Estuvo situado sobre el dintel de la puerta principal de la Casa de Blas Infante, en dónde hoy podemos contemplar una réplica. Allí permaneció intacto hasta la llegada de la democracia, sobreviviendo a todas las vicisitudes a lo largo de estas décadas. La ley de los símbolos de Andalucía, aprobada por el parlamento andaluz en 1982, lo declaró objeto de conservación singular.
En la Sala 28F encontramos, además, otra versión del escudo de 1918. Se trata de un óleo sobre lienzo que presidió la Asamblea de Ronda de 1918. En el centro de una cuartela heráldica y franqueado por dos columnas dóricas, vemos un Hércules que sujeta con fuerza a dos leones rampantes. Lleva en su base el lema “ANDALUCÍA PARA SÍ, PARA ESPAÑA Y LA HUMANIDAD”. En los bordes de la cuartela, la frase “DOMINATOR HERCULES FUNDATOR”, es decir, “Hércules, señor y fundador de Andalucía”.
La Asamblea de Córdoba de 1933 aprobó algunos cambios. La cuartela heráldica desaparece. La frase “Dominator Hércules Fundator” se fija sobre un arco con la bandera andaluza. Hércules rejuvenece, expresión de la fuerza joven del espíritu, domando la fuerza instintiva de dos leones. Como se aprecia en las diferentes versiones históricas del escudo, el lema “Andalucía por sí, para España y la Humanidad” ha sufrido diferentes transformaciones. En 1931 se produce la más importante, cuando Blas Infante propone cambiar la expresión “para sí” por la de “por sí”, más abierta y solidaria. Este cambio se aprobaría en la Asamblea de Córdoba de 1933.
“La bandera de Andalucía es la tradicional formada por tres franjas horizontales —verde, blanca y verde— de igual anchura, tal como fue aprobada en la Asamblea de Ronda de 1918” (Estatuto de Autonomía de Andalucía. Artículo 3.1).
El verde omeya y el blanco almohade. Dos colores conforman la bandera de Andalucía que cuenta con más de 1.000 años de historia. Los primeros textos que hacen referencia a una bandera verde, blanca y verde son del siglo XI y fueron escritos por un poeta llamado Abu Asbq, natural de Guadix y visir de Almutasin, rey de la taifa de Almería.
Una verde bandera
Que se ha hecho de la aurora blanca un cinturón
Despliega sobre ti un ala de delicia
Que ella te asegure la felicidad
Al concederte un espíritu triunfante
Durante el siglo XIX se celebran numerosas asambleas andalucistas en las que se proponían diferentes banderas para Andalucía. Pero no es hasta la Asamblea de Ronda de 1918 donde se aprueban los colores y la forma de la bandera según la propuesta presentada por Blas Infante.
En el marco de la conmemoración del 108 aniversario de la Asamblea Regionalista de Ronda, la Junta de Andalucía y el Círculo de Artistas de Ronda firmaron un acuerdo para el uso y arrendamiento del Casino de Ronda para contribuir al conocimiento de la historia de Andalucía y a la protección y revitalización de este espacio, declarado Bien de Interés Cultural (BIC) por su alto valor patrimonial, cultural e histórico.
La Fundación Centro de Estudios Andaluces es la institución encargada de diseñar y acometer un plan para la revitalización del Casino de Ronda con la finalidad de recuperar este espacio como un centro vivo de actividad cultural, investigación histórica y difusión del legado andalucista y del espíritu autonomista impulsado por Blas Infante.
En concreto, se prevé la reutilización de tres espacios del inmueble que se encuentran en la planta primera y que tuvieron un protagonismo especial en la Asamblea de Ronda: Salón principal, Sala Blas Infante y Biblioteca.
La propuesta para revitalizar este espacio comprende la celebración de actividades institucionales y culturales relacionadas con la difusión del proceso autonómico andaluz y la figura de Blas Infante; la creación de un espacio expositivo permanente que exhibirá documentos, fotografías, artículos y elementos gráficos relacionados con la Asamblea de Ronda de 1918; y la gestión de visitas guiadas concertadas, con un recorrido interpretativo por la Sala Blas Infante y la Biblioteca.
El edificio Círculo de Artistas, conocido popularmente como el Casino de Ronda, fue construido en 1823 como una casa solariega por iniciativa de Francisco Abela y fue la residencia de la familia Gómez de las Cortinas.
Antes de convertirse en casino, sirvió como sede de la Audiencia de lo Criminal de Ronda, que existió entre 1883 y 1890.
Al ser adquirido por el Círculo de Artistas, fue reformado por el arquitecto guipuzcoano Pedro Alonso Gutiérrez, precursor a partir de 1900 de la introducción del estilo modernista en la ciudad, muy relacionado todavía con los historicismos decimonónicos, en especial el neomudéjar y el neoplateresco, a los que incorporaban detalles decorativos procedentes del modernismo internacional.
El gran acontecimiento relacionado con la historia de la Autonomía de Andalucía fue la organización de la Asamblea de Ronda de 1918. Celebrada del 12 al 14 de enero es la primera asamblea regionalista andaluza que contó con la asistencia y participación de Blas Infante.
Se eligió Ronda por su ubicación, próxima al cruce de Bobadilla, por el que atravesaban los principales caminos de la región en aquel momento, y que hoy sigue siendo punto estratégico para las comunicaciones en Andalucía.
En la Asamblea participaron unas 60 personas, procedentes de 39 localidades diferentes de toda Andalucía, Ceuta, Huesca y Madrid, según cuenta Enrique Iniesta en su libro ‘Blas Infante, toda la verdad’. Todo un éxito, teniendo en cuenta las dificultades que existían entonces para desplazar de un lugar a otro. Por provincias, el grupo más numeroso procedía de Cádiz (14) y por extracción social, más del 60% eran miembros de cierta burguesía económica y profesional.
Durante la Asamblea se debatieron y acordaron las directrices políticas e ideológicas del regionalismo/autonomismo andaluz, se sentaron las bases de una identidad social y cultural propia y se fijaron los símbolos de Andalucía, la bandera y el escudo.
Texto del Manifiesto publicado en el número 8 de la revista ‘Andalucía’ (enero, 1917) en el que el Centro Andaluz convocaba a los ciudadanos a participar en la Asamblea de Ronda.
El manifiesto llama a que Andalucía despierte frente a la decadencia provocada por el centralismo y la oligarquía nacional, reclamando mayor autonomía para las regiones y municipios. Defiende fortalecer el poder regional andaluz para negociar con el Estado y obtener infraestructuras, instituciones educativas y mejoras económicas y sociales. Además, reivindica la unidad y el patriotismo regional andaluz para superar los estereotipos y construir una Andalucía digna, culta y próspera.
«Andaluces:
Ha llegado la hora de que Andalucía, la Región que siempre
fue más civilizada de España y, en ocasiones, la Nación más civilizada del
mundo, despierte y se levante para salvarse a sí misma y salvar a España de la
vergonzosa decadencia a que han sido arrastradas durante varios siglos por los
Poderes centrales, presididos por hombres inconscientes o malvados.
Es preciso concluir de una vez con la oligarquía nacional,
representada por estos hombres. Hay que fortalecer la vitalidad de las Regiones
y Municipios, reconociéndoles los fueros que a ellos corresponden por
naturaleza, como fuentes de vida y prosperidad nacional. Hay que fomentar por
el mutuo conocimiento, por la solidaridad ante los intereses propios de cada
Región o Municipio, los lazos afectivos y de hermandad entre ellos, hoy
aflojados por la arbitrariedad centralista, que oprime a los unos y a los otros
suscita entre ellos recelos y rebeldías, con evidente peligro de la unidad de
la Patria española.
A nosotros corresponde fortalecer Andalucía y los Municipios
andaluces, unificando su fuerza para intimar con ella, como hace Cataluña, a
los Poderes centrales, a fin de obtener de éstos lo que de grado no otorgan:
instituciones de enseñanza, caminos, canales y reivindicaciones económicas y
financieras debidas a la vida de nuestra región.
La dignidad de los andaluces exige la creación en Andalucía
de un pueblo consciente y capacitado; exige el concluir de una vez, sea como
sea, con los caciques y sus protectores los oligarcas; hay que evitar continúe
siendo Andalucía el país del hambre y de la incultura; «la tierra más alegre de
los hombres más tristes del mundo». Tenemos que tomar la tierra de aquellos que
no la cultivan, para entregarla a los que deseen trabajarla, evitando con esto
la espantosa emigración. Tenemos que educar urgentemente una generación de
adultos, una generación de padres que concluyan en sus hijos las generaciones
de analfabetos; tenemos que comunicar con carreteras a todos los pueblos de la
Región; que fomentar el crédito industrial y rural; que regar nuestra tierra; que
explotar nuestra riqueza minera; que poblar bosques, y que crear en todos los
pueblos o comarcas instituciones de enseñanza técnica y práctica ordenadas al
florecimiento de la Cultura, de las Artes, de la Industria, de la Agricultura y
de la Minería.
Hay que concluir con la leyenda vergonzosa de la Andalucía de
pandereta, vestida de colorines, esclava de caciques y prostituta de toreros.
Para emprender esta obra es preciso, ante todo, fomentar el espíritu regional,
el patriotismo regional, y para ello necesitamos de la unión estrecha, en un
solo cuerpo y espíritu, de todas las provincias andaluzas.
Por esto, Centro Andaluz toma la iniciativa de congregarlas
en Ronda, la ciudad más apropiada para este acto, por estar cerca de Bobadilla,
punto de concurrencia de los caminos de la Región. Andaluces: Leed el programa
Regionalista y acudid a la Asamblea de Ronda. La España centralista ha muerto.
La colonización industrial extranjera, que la explota y domina, y su absoluta
impotencia internacional, lo revelan bien claramente.
¡Viva Andalucía y la Federación de las Regiones españolas!»
Durante la Asamblea de Ronda se aprobaron los símbolos de Andalucía propuestos por Blas Infante: bandera, escudo y lema, (idénticos a los oficiales en la actualidad). El Museo de la Autonomía exhibe entre sus fondos permanentes el escudo original que presidió la Asamblea y en el que aparece la primera representación de la bandera blanca y verde.
En el artículo “Las insignias de Andalucía”, publicado en el número 173 de la revista 'Andalucía' (diciembre de 1919), Blas Infante sitúa de manera inequívoca en la Asamblea de Ronda el origen de la bandera y el escudo.
En la Asamblea Regionalista de Ronda, confirmada en sus acuerdos por los actos generales posteriores, se hubo de votar para Andalucía, como bandera nacional, la bandera blanca y verde (tres franjas horizontales de igual medida: blanca la franja central y verdes las dos de los extremos) y, como escudo de nuestra nacionalidad, el escudo de la gloriosa Cádiz, con el Hércules, ante las columnas, sujetando los dos leones; sobre las figuras, la inscripción latina, en orla: «Dominátor Hércules fundátor». A los pies de Hércules, esta leyenda que resume la aportación de Hércules andaluz a la superación mundial de las fuerzas de la Vida: «Bética-Andalus». Este escudo deberá ser orlado por el lema del Centro Andaluz: «Andalucía para sí, para España y la Humanidad» por haber sido el Centro Andaluz la Institución que ha venido a desenterrar en la Historia los valores espirituales andaluces en lo Pasado; a entroncar el Pretérito andaluz con lo Presente y a fijar las normas de su continuidad progresiva en lo Porvenir.
Naturalmente que esas Asambleas o actos nacionalistas, no hubieron de proceder caprichosamente al adoptar los anteriores acuerdos. Los regionalistas o nacionalistas andaluces, nada vinimos a inventar: nos hubimos de limitar, simplemente, a reconocer en este orden lo creado por nuestro pueblo, en justificación de nuestra Historia.
El Parlamento es la institución que ejerce el poder legislativo y es el centro de las decisiones políticas fundamentales. Entre sus funciones principales se encuentran: elegir la Presidencia de la Junta de Andalucía; la aprobación de las leyes, el control de la acción del Consejo de Gobierno y la aprobación de los presupuestos de la Comunidad, entre otras. La sede del Parlamento Andaluz se encuentra en el antiguo Hospital de las Cinco Llagas, en Sevilla.
Al igual que sucede en el Estado y en las demás comunidades autónomas, el Estatuto de Autonomía para Andalucía establece un sistema parlamentario de gobierno. Ello significa que el Poder Ejecutivo ha de contar permanentemente con la confianza del Parlamento.
El Parlamento de Andalucía es elegido por sufragio universal cada cuatro años. Celebra sus sesiones en el hemiciclo del antiguo Hospital de las Cinco Llagas y está integrado por 109 parlamentarios.
Es el órgano supremo de la organización judicial de Andalucía. Tiene la potestad de aplicar el Derecho y resolver los procedimientos civiles, penales, contencioso–administrativos y sociales. Tiene su sede en Granada, en el edificio de la Real Chancillería.
El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía es la máxima expresión del poder judicial en la Comunidad Autónoma. Se constituyó el 23 de mayo de 1989 como órgano integrante de la estructura judicial.
La Administración de Justicia en Andalucía está regulada en el Título V del Estatuto de Autonomía de Andalucía, cumpliendo el precepto constitucional que recoge el artículo 152.1 de la Constitución Española, cuyo contenido señala que las Comunidades Autónomas que accedan a la autonomía por la vía del artículo 151 tendrán junto a la Asamblea, Consejo de Gobierno y su Presidente, un Tribunal Superior de Justicia, en el que sin perjuicio de la jurisdicción que corresponda al Tribunal Supremo, culmina la organización judicial en el ámbito de la Comunidad Autónoma.
Ejerce las funciones ejecutivas y administrativas de la Junta de Andalucía. Está compuesto por el presidente, los vicepresidentes y los consejeros. Define y dirige la política de Andalucía y tiene su sede en el Palacio de San Telmo en Sevilla.
Se reúne una vez a la semana previa convocatoria de la persona titular de la Presidencia de la Junta de Andalucía. También puede reunirse, sin convocatoria previa, cuando así lo decida la persona titular de la Presidencia y se hallen presentes todas las personas integrantes del órgano.
La Junta de Andalucía desde 1978 ha tenido once gobiernos, los dos primeros de carácter preautonómicos. El primero de ellos presidido por Plácido Fernández Viagas (1978-1979) y el segundo por Rafael Escuredo Rodríguez (1979-1982).
A continuación, se presenta la composición de los once gobiernos de la Junta de Andalucía desde 1978 hasta la actualidad. A partir de 1982 comienza la I Legislatura del gobierno de la Comunidad Autónoma de Andalucía.
Institución encargada de proteger los derechos y libertades de la ciudadanía en sus relaciones con las administraciones públicas, velando por el respeto a los derechos reconocidos en la Constitución y en el Estatuto de Autonomía para Andalucía.
Cualquier persona puede acudir al Defensor del Pueblo Andaluz para presentar una queja, plantear una consulta o solicitar mediación. Su intervención es gratuita, sencilla y confidencial, y se lleva a cabo con plena independencia, transparencia y objetividad.
El titular de la institución es elegido por el Parlamento de Andalucía, que lo designa como su comisionado específico. De este modo, el Defensor del Pueblo Andaluz se configura como una pieza clave del sistema democrático andaluz y como garante de los derechos humanos.
El Museo de la Autonomía de Andalucía ha puesto en marcha un programa para recuperar testimonios de los protagonistas del proceso autonómico andaluz en una doble línea: recabándolos directamente de las personas jugaron un papel decisivo en este proceso histórico, social y político, o bien entrevistando a aquellos que conocieron de primera mano a estos arquitectos de nuestra autonomía.
Conscientes de la importancia de recuperar la memoria oral de quienes ayudaron a cambiar el mapa autonómico español, la fundación CENTRA invita a estos protagonistas a mirar atrás, recordar y poner en valor los momentos decisivos del complejo proceso en la consecución del autogobierno andaluz.
El 4 de diciembre de 1977 más de un millón de personas en toda Andalucía salieron a la calle para reivindicar la Autonomía. Un año más tarde, el 4 de diciembre de 1978, se firmaba en Antequera un Pacto general, suscrito por las once fuerzas políticas presentes en ese momento en la vida pública andaluza: el conocido como Pacto de Antequera. Su objetivo, lograr la Autonomía plena.
El Museo de la Autonomía de Andalucía cuenta desde abril de 2025 con un ejemplar original de este documento, donado por Carmela Gálvez, persona de confianza del que fuera presidente de la Junta preautonómica de Andalucía Plácido Fernández Viagas, impulsor y artífice del consenso que propició la firma de este pacto.
Carmela Gálvez descubre a través de su testimonio la historia detrás del Pacto de Antequera. En este vídeo relata cómo se vivió el clima de consenso entre ideologías muy distintas que dio lugar a la firma de este pacto y por qué se convirtió en un símbolo de unidad del pueblo andaluz.
Carmela, que conservó una de las copias originales durante décadas, relata su valor histórico y emocional y explica por qué decidió donarla al Museo de la Autonomía de Andalucía para devolverla “al pueblo, de quien debe ser”.
Una historia de concordia, compromiso y memoria colectiva que marcó para siempre el camino de Andalucía hacia su autonomía.
Miguel Ángel Arredonda, portavoz del PA en el congreso de los Diputados entre 1979 y 1982. Fue, junto a Alejandro Rojas-Marcos y Luis Uruñuela, uno de los principales ideólogos y motores del Partido Andalucista en los trepidantes años del proceso autonómico andaluz y de la lucha por las libertades democráticas de la Transición. Esta entrevista fue realizada por el director del Centro de Estudios Andaluces, Tristán Pertíñez, en febrero de 2023 con ocasión de la celebración del 28-F.
Su compromiso político empezó en sus años universitarios en su Madrid natal, llegando a presidir la Federación Nacional de Estudiantes de Ingeniería y Arquitectura. En 1969 se trasladó a Málaga para dirigir una empresa de hormigón. En la primavera de 1974 entró en contacto con Alejandro Rojas-Marcos y el joven movimiento andalucista, articulado entonces en torno al recién fundada Alianza Socialista de Andalucía. Arredonda fue el encargado de expandir la organización andalucista, ASA, en las distintas comarcas y municipios malagueños.
Fue coautor del Proyecto de Estatuto de Autonomía para Andalucía redactado por el PSA, el primero desde 1936 y el organizador del I Congreso de los andalucistas en Málaga en julio de 1976 en el que ASA se convirtió en el PSA (Partido Socialista Andaluz).
Elegido como diputado en las Cortes entre 1979 y 1982, en las que el PSA tuvo grupo político propio, jugó un papel determinante en las negociaciones para el desbloqueo del proceso autonómico andaluz surgido tras el 28-F. También fue uno de los responsables de la redacción del Estatuto Andaluz de Carmona. Tras no conseguir acta de diputado en 1982 abandonó la política activa, si bien regresó a ella durante unos años como Secretario General del PA en 1991.
Con ocasión de la conmemoración del ‘Día de la Bandera’ el 4-D, el Museo de la Autonomía de Andalucía acogió un diálogo entre el fundador del Partido Andalucista, Alejandro Rojas Marcos y el director de la Fundación CENTRA, Tristán Pertíñez Blasco.
Nacido en Sevilla en septiembre de 1940, Alejandro Rojas Marcos estudió Derecho en la Universidad Hispalense y realizó estudios complementarios en la Facultad de Filosofía y Letras y en la Escuela de Comercio de Sevilla, así como en la Facultad de Ciencias Políticas de Madrid. Con 15 años decidió dedicarse a la política, iniciando su actividad en la Universidad de Sevilla, donde participó en el movimiento democrático estudiantil.
En la primavera de 1965 consiguió aglutinar a un grupo de personas que, andando el tiempo, constituirán el embrión del Partido Andalucista. Es también uno de los fundadores de la Junta Democrática de España. En política lo ha sido casi todo. En 1979 presidió el Grupo Andalucista en el Congreso de los Diputados, que cuenta con cinco escaños. En 1987 fue elegido concejal del Ayuntamiento de Sevilla. En 1989 vuelve a ser diputado al Congreso. En 1991 es elegido Alcalde de Sevilla. En 1994 es elegido diputado en el Parlamento Andaluz. Fue el primer secretario general del Partido Andalucista hasta 1982. Ha sido su presidente de 1991 a 1994 y de 1996 hasta abril de 2004, y, por haber sido su fundador, fue nombrado Presidente de Honor en el Congreso de 1988.
El presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, el expresidente de la Junta de Andalucía, José Rodríguez de la Borbolla, el vicepresidente de la Fundación Blas Infante, Javier Delmás, y la exsecretaria de Estado de Asuntos Sociales, Amalia Gómez, junto al periodista Félix Ruiz Cardador, en calidad de moderador, ofrecen su mirada personal y profesional de Manuel Clavero Arévalo, en un encuentro celebrado en el Palacio de San Telmo de Sevilla, sede de la Presidencia de la Junta de Andalucía, en febrero de 2022.
Manuel Clavero Arévalo nació en Sevilla en abril de 1926. Como jurista, destacó desde la juventud, ya que con 25 años obtuvo la cátedra de Derecho Administrativo en la Universidad de Salamanca, ciudad de la que acabaría trasladándose posteriormente a su Andalucía natal. Rector de la Universidad de Sevilla desde 1971 hasta 1975, pasó a la política activa tras la muerte de Franco, a través del Partido Social Liberal Andaluz. Entre 1977 y 1979 ocupó en el Gobierno de Adolfo Suárez la cartera de Regiones, mientras que desde 1979 hasta su dimisión ostentó la de Cultura. Su posición decidida a favor de la autonomía andaluza por la vía del artículo 151 de la Constitución, que permitía un mayor autogobierno, fue clave en el proceso autonómico. Como profesor, fue maestro de miles juristas, entre ellos dos expresidentes del Gobierno, Adolfo Suárez y Felipe González.
Clavero Arévalo falleció en Sevilla en junio de 2021 a los 96 años. Había sido declarado en 1999 Hijo Predilecto de Sevilla. El Parlamento Andaluz entrega desde 2019 una medalla especial con su nombre a personas o instituciones que han contribuido de forma decisiva a la vida democrática andaluza.
Entrevista con el ex presidente de la Junta de Andalucía José Rodríguez de la Borbolla, celebrada en febrero de 2021 en el Museo de la Autonomía de Andalucía y moderada por Francisco Ramón, editor y presentador del programa ‘El Mirador’ de Canal Sur Radio. En esta conversación, el expresidente de la Junta de Andalucía habla de su concepto de autonomías para España. Lejos de las dos velocidades, defiende las bondades del modelo autonómico, aunque reivindica una financiación “más ajustada y correcta”.
Profesor de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la Universidad de Sevilla entre 1970 y 1978 y, posteriormente entre 1990 y 2013; presidente de la Junta de Andalucía entre 1984 y 1990; y abogado en ejercicio desde 1999 a la actualidad, José Rodríguez de la Borbolla ha sido uno de los personajes públicos más relevantes protagonistas del proceso autonómico andaluz. Es uno de los “siete padres” del Estatuto, formando parte de la comisión encargada su redacción.
En sus primeros años, ejerció la oposición política al franquismo contribuyendo a la fundación del Partido Socialista del Interior y, después, en el seno del PSOE andaluz, desempeñó cargos de diferente relevancia y naturaleza. Fue presidente (1976-1977) y secretario de organización (1977-1978) del PSOE de Sevilla; secretario general del PSOE de Andalucía (1977-1988) y miembro del Comité Federal del PSOE (1975-1997). Fue responsable de la Secretaría General de la Federación de Trabajadores de la Enseñanza de España (FETE-UGT: 1973-1976). Actualmente, es miembro del Comité Director del PSOE de Andalucía.
A todo ello se suma su dilatada experiencia política como diputado en el parlamento andaluz, como consejero de Gobernación (1982-1984), como consejal en el Ayuntamiento de Sevilla (1995-1999) y como senador (1979-1982 y 1996-2000).
Entre otros reconocimientos tiene el título de Hijo Predilecto de Andalucía (1991); Medalla de Oro de Andalucía (1991) y el título de Hijo Predilecto de la Provincia de Sevilla (2017).
Primera mujer ministra de la etapa democrática actual, primera mujer alcaldesa de Sevilla y primera mujer Defensora del Pueblo, Soledad Becerril desgrana en esta entrevista, celebrada en febrero de 2021 y conducida por Francisco Ramón, editor y presentador del programa ‘El Mirador‘ de Canal Sur Radio, alguno de los momentos vividos en el camino hacia la autonomía de Andalucía. La ex alcaldesa de Sevilla habla en esta grabación de la visión de la autonomía desde el gobierno del Estado, en un momento en que empezaba a andar la autonomía andaluza, en el marco de la dicotomía de las autonomías de las dos velocidades.
Elegida diputada por UCD en las primeras elecciones de la democracia y diputada durante seis legislaturas más, estuvo muy presente en Andalucía durante los años de gestación y desarrollo del proceso autonómico.
Licenciada en Filosofía y Letras, especialidad de Filología Inglesa por la Universidad Complutense, comenzó su vida profesional en el campo editorial y, posteriormente, se trasladó a Sevilla, donde impartió clases en la Universidad de Sevilla. En 1973 fundó ‘La Ilustración Regional’, revista de información general para Andalucía.
Se inició en la política con Joaquín Garrigues Walker. En 1977 concurrió a las elecciones generales por la coalición Unión de Centro Democrático (UCD), liderada por Adolfo Suárez, y fue una de las veintiuna mujeres elegidas diputadas en un Congreso donde había 350 escaños. Participó en la comisión redactora del Estatuto de Autonomía para Andalucía. El presidente del Gobierno Leopoldo Calvo-Sotelo la nombró ministra de Cultura y Deportes en 1981. Ha sido diputada en seis legislaturas y senadora en una, siempre por Sevilla.
Tras participar en las elecciones municipales de Sevilla, fue elegida, primero concejal, luego primera teniente de alcalde y, en 1995, alcaldesa por el Partido Popular (PP). En 2012 fue elegida defensora del Pueblo por las Cortes Generales, cargo que ejerció hasta el final de su mandato en 2017.
Con la celebración de los referéndums autonómicos de 1980 y 1981 culminaba el largo y complejo proceso iniciado por el pueblo andaluz en la manifestación del 4-D de 1977 exigiendo el autogobierno por la vía del 151, con el mismo nivel competencial que otras comunidades como Cataluña y el País Vasco.
Para saber cómo fue el voto en estas dos históricas citas con las urnas, el Centro de Estudios Andaluces pone a disposición de investigadores y del público general un mapa interactivo en el que los interesados pueden consultar, municipio a municipio, los resultados de voto de los referéndums: afirmativos, negativos, abstenciones, votos nulos, porcentajes, etc. La fuente de los datos es el Sistema de Información Electoral de Andalucía (SIEL) de la Junta de Andalucía.
REFERÉNDUM SOBRE LA INICIATIVA DEL PROCESO AUTONÓMICO DE ANDALUCÍA
COMO NAVEGAR POR EL MAPA: Para consultar la información del censo de un municipio amplia el mapa con la lupa hasta situarte en el municipio concreto. Puedes mantener pulsada la tecla control mientras te acercas haciendo scroll con el ratón:
REFERÉNDUM SOBRE EL ESTATUTO DE AUTONOMÍA DE ANDALUCÍA